Licitaciones públicas para autónomos: cómo empezar
Muchos autónomos creen que los concursos públicos son solo para grandes empresas, y no es así. Cualquier persona física con capacidad para contratar y la actividad dada de alta puede presentarse, y una parte importante de los contratos son de importes pequeños, pensados precisamente para pymes y profesionales.
¿Puede un autónomo presentarse a una licitación?
Sí. La ley no exige ser una sociedad. Necesitas lo mismo que cualquier empresa: no estar en ninguna prohibición para contratar, estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, tener dada de alta la actividad correspondiente y acreditar la solvencia que pida el pliego.
Lo que necesitas antes de empezar
- Certificado digital de persona física, para darte de alta en la plataforma de contratación y firmar las ofertas.
- Alta en el IAE y en el RETA en la actividad del contrato.
- Certificados de estar al corriente con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Solo te los pedirán si ganas, pero conviene saber dónde descargarlos.
- Un seguro de responsabilidad civil, que en muchos contratos sirve para acreditar la solvencia económica.
- Una lista de trabajos parecidos que hayas hecho, con el cliente, el importe y las fechas, para la solvencia técnica.
Por dónde empezar: los contratos pequeños
- Contratos menores: hasta 15.000 € en servicios y suministros y hasta 40.000 € en obras. La Administración los adjudica directamente, así que lo importante es que te conozcan los ayuntamientos y organismos de tu zona.
- Procedimiento abierto simplificado abreviado: hasta 60.000 € en servicios y suministros y hasta 80.000 € en obras. Poca documentación, sin garantía definitiva y casi siempre valoración automática. Es la mejor forma de conseguir tus primeras adjudicaciones.
- Contratos divididos en lotes: puedes presentarte solo al lote que encaje con tu tamaño.
En el buscador puedes filtrar por presupuesto máximo para ver solo los contratos de tu tamaño y crear una alerta para recibirlos cada mañana.
Si no llegas a la solvencia
Si un contrato te queda grande, puedes presentarte en UTE con otro autónomo o con una empresa, sumando la solvencia de los dos, o apoyarte en los medios de otra empresa que se comprometa a ponerlos a tu disposición. Las empresas de nueva creación también pueden acreditar la solvencia técnica por otros medios en los contratos de menor importe.
Errores habituales al empezar
- Calcular el precio sin contar todos los costes: desplazamientos, materiales, seguros o el tiempo de gestión.
- Presentar la oferta a última hora y que falle el certificado digital.
- No leer los criterios de adjudicación y entregar una memoria genérica.
- Olvidar que las facturas a la Administración son electrónicas.
Cobro
La Administración debe pagar en un plazo de 30 días desde que aprueba la factura. Las facturas se presentan de forma electrónica, normalmente por FACe o por la plataforma autonómica equivalente. Para un autónomo, un cliente público que paga puntualmente puede ser una base de ingresos muy estable.